Fettuccini Alfredo: historia del plato italiano más icónico en América

Publicado el 5 de November de 2017

 

Si hablamos de Trattoría, pastas, recetas y más nos encontraremos con los Fettuccini Alfredo, uno de los platos icónicos de la cocina italiana en el exterior, tanto por sus anécdotas ligadas a los artistas de la época como por recibir Le Posate d’Oro” para honrar la excelente receta.

¿Cómo nacen los Fettuccini Alfredo?

Todo comienza en Roma en el año 1907, en la “Via della Scrofa 104”, donde Alfredo Di Lelio toma la decisión de convertir su bodega de vinos en un restaurante, Alfredo alla Scrofa. Excelente cocinero y buen marido, Alfredo crea un plato apetitoso, preocupado por su esposa Inés, que en estado de embarazo había perdido el apetito y estaba muy afectada.

Con sus propias manos preparó la pasta luego de hacer una oración a Santa Ana, protectora de las embarazadas. Al servir el plato a Inés, le dice: “Si no te gusta me lo como yo”. Ella no sólo comió los fettuccini, sino que le sugirió incluirlos entre las recetas del menú.

La receta es simple y con pocos ingredientes.

Alfredo Di Lelio crea una receta muy fácil, pero de altísima calidad, compuesta de tres ingredientes principales: la pasta, que debe estar en su punto; la mantequilla fresca y el queso parmesano.

Y así se encontró con América.

El encuentro entre América y Roma sucede en el año 1920, cuando dos artistas de Hollywood -Douglas Fairbanks y Mary Pickford- deciden pasar su luna de miel en Europa. De paso por Roma, prueban los Fettuccini Alfredo y quedan tan extasiados con el suculento plato, que al regresar a América comentan de las bondades de los fettuccini a sus amigos y envían a Alfredo como reconocimiento un par de cubiertos de oro con la dedicatoria: To Alfredo the King of the noodles” (Para Alfredo, el rey de los fideos).

Cuando de Trattoría, pastas, recetas y pizza se trata, el restaurante “Il Vero Alfredo”, en Roma, es el lugar indicado, donde aún hoy los Fettuccini Alfredo se siguen preparando con la misma tradicional receta.

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