Construye un semillero para tu huerta

Publicado el 16 de May de 2017

La tendencia de cultivar los vegetales que consumimos por medio de la implementación de huertos caseros, nos ha permitido familiarizarnos con la siembra y no depender tanto de otros proveedores. Tener hortalizas propias optimiza la calidad de vida, al brindar éstas mayor cantidad de vitaminas y minerales. Esto, sin contar con que el proceso exige atención y cuidados, permitiéndonos trabajar en familia y disfrutar juntos del resultado.

El primer paso para dar el vamos a tu huerta casera es la creación de un semillero. ¿Para qué es necesario? Pues para tener una adecuada planificación de la siembra y aumentar la productividad, al hacer crecer las plantas en un sitio seguro y acondicionado, que nos permitirá evaluar su estado antes de trasplantar.

¿Cómo hacer un semillero para tu huerta?

3 DIY Semillero - Paso 1

1. Define el soporte

Puedes comprar un recipiente adecuado en tiendas especializadas o reutilizar envases, tales como los de yogurt o aguas embotelladas. Es importante que agujerees los soportes si los acondicionas para estos fines, con objeto de impedir que durante el riego la planta se “ahogue”.

2. Escoger el sustrato

Debes elegir un sustrato fértil y nutritivo, enriquecido con compost hecho por ti mismo o adquirido en una tienda del rubro.

3. Sembrar y regar

Cubre el semillero con el sustrato escogido. Una vez completado este paso, coloca una o dos semillas por almácigo (dependiendo del tipo de cultivo seleccionado), y luego riega para asentarlas. Recuerda mantener la tierra siempre húmeda, pero sin que forme charcos, o se pudrirán los brotes.

3 DIY Semillero - Paso 2

4. Etiquetar

Aunque es algo opcional, te ayudará a una mejor organización de tu huerta, puesto que sabrás con exactitud qué semilla está creciendo ahí y qué cuidados específicos debes brindarle. Recuerda que cuando las plantas recién germinan, lucen todas muy similares. Utiliza cartulina, palitos de helado, plumones, plastifica, ¡y estará listo tu etiquetado!

5. Elegir una ubicación apropiada

Dispón de un sitio idóneo para tus almácigos, donde haya bastante luz, pero sin exposición directa a los rayos solares. La temperatura perfecta para tus cultivos será de 15 a 20 grados.

6. Realizar seguimiento

Una vez que el semillero esté listo y dispuesto, solo queda regar conforme a los requerimientos del tipo de brote y observar cuidadosamente cómo evoluciona. Si tras un tiempo notas que las semillas no germinan, podrás volver a plantarlas repitiendo el procedimiento.

3 DIY Semillero - Paso 3

Una vez completados estos pasos, ya tendrás listo tu almácigo y solo te quedará esperar a que las semillas germinen. Entonces, deberán ser trasplantadas hasta el terreno donde se asentarán en forma definitiva. Recuerda brindar los cuidados específicos que exigen los diversos tipos de hortalizas, para pronto disfrutar de una rica cosecha producida por ti y tu familia.

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