Cómo cocinar comida gourmet en la olla a presión

Publicado el 23 de December de 2015

Descubre cómo cocinar comida gourmet en la tan temida olla a presión. Los beneficios de este subestimado utensilio de seguro te sorprenderán.

También conocida como olla rápida o express, este artefacto es perfecto para quienes aman la comida gourmet, pero no quieren dedicarle tanto tiempo. Es ideal para cocinar una carne mechada para acompañar unos Tagliatelle Trattoría o una sopa de verduras y Capelli D’Angelo Trattoría.

Se trata de un recipiente hermético que puede alcanzar presiones más altas que la atmosférica. La ventaja principal de este tipo de olla es que cocina mucho más rápido. Debido al aumento de presión y de temperatura que se genera dentro de ella, el calor llega de manera veloz a los alimentos, ayudando a que su cocción se realice en menos tiempo. ¿Cómo cocinar con este utensilio?

Reconoce el tipo de olla que tienes

Hay dos tipos de olla de presión: las que vienen con un regulador de presión en la parte superior del tubo de ventilación de la tapa o las que usan válvulas de resorte y un sistema cerrado. Tienes que asegurarte de que tu olla esté limpia y no esté abollada o agrietada para evitar accidentes. La ventilación también debe estar libre de cualquier objeto que la pueda obstruir.

Introduce líquido en la olla

Este utensilio siempre se utiliza con algún tipo de líquido, en general agua. Para calcular la cantidad de agua necesaria revisa el manual de tu olla, generalmente se usa un mínimo de entre media y una taza, lo que suele ser menos que en una olla normal. Es importante que durante la cocción siempre mantenga líquido en su interior.

Si vas a cocinar una carne, séllala antes

Si quieres que la carne conserve todo su sabor, sazónala y séllala en un sartén antes de cocinarla en la olla a presión. Son ideales aquellos platos como la carne o pollo al jugo, pues ahí es donde estos ingredientes sueltan todo el líquido que contienen y dejan una importante cantidad de jugo en la olla.

Empieza a cocinar

Asegúrate de que no haya demasiada comida dentro de la olla, 1/3 de ella debe estar vacío. Los alimentos deben estar cortados en tamaños similares para que la cocción sea pareja. Cuando esté todo listo, quita el regulador de presión o la válvula, cierra bien la tapa y pon la olla sobre fuego fuerte.

La olla tomará presión

Esto lo notarás porque sale vapor del tubo de ventilación o porque lo marcará la válvula. Es en este momento que debes bajar el fuego. Si tienes una cocina eléctrica, puedes tener otro quemador prendido en temperatura baja para que no se sobre caliente la olla. Si comienzas a escuchar un silbido, es porque la olla no puede hacer su trabajo de manera correcta, por eso es muy importante que puedas bajarle la temperatura lo antes posible. Manejar el calor es clave para cocinar con este utensilio.

No dejes que la comida se sobre cocine

Apaga el fuego apenas haya terminado el tiempo de cocción para evitar texturas indeseadas en tus alimentos.

Libera la presión

Al terminar con la cocción tienes que liberar la presión dentro de la olla. Si cocinaste carnes o líquidos, saca la olla del fuego y déjala reposar entre 5 y 20 minutos. También puedes utilizar el botón de liberación rápida que se encuentra en la mayoría de los modelos. Otro método es poner la olla en el lavaplatos y dejar que corra agua fría sobre la tapa y por los costados. No dejes que toque la válvula. Puedes utilizar el regulador de presión o la válvula para chequear que se haya liberado toda la presión. Si los ingredientes de tu receta tienen distintos tipos de cocción es importante que liberes la presión cada vez que vayas a agregar algo a la olla.

Ten cuidado con el vapor al destaparla

El vapor dentro de la olla puede estar muy caliente. Cuando la destapes usa guantes y aleja tu rostro para evitar quemarte.

Según se calcula, cuando cocinas en este tipo de ollas te demoras sólo un 30% del tiempo que tardarías preparando la comida en una olla común. Además, es más beneficioso para nuestros alimentos, ya que su manera de prepararlos es menos invasiva: los ingredientes conservan hasta un 50% más de vitaminas y minerales en comparación a la olla tradicional.

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