Cómo afilar correctamente tus cuchillos

Publicado el 1 de June de 2016

Los cuchillos son para muchos expertos las herramientas más importantes de nuestra cocina. Sin embargo, el paso del tiempo y el uso continuo producen una disminución en cuanto a funcionalidad. Aunque parezca que aquellos que perdieron su filo están destinados a terminar en la basura, lo cierto es que existen métodos caseros y profesionales para recuperarlos.

Te recomendamos optar por las alternativas más profesionales, éstas no sólo garantizan que podrás cortar de manera más fácil la próxima vez, sino que preservarás la hoja de tu cuchillo aumentando su vida útil.

Si te apasiona la cocina, es probable que hayas invertido una considerable suma en cuchillos, y como buen chef deberás poner atención a su limpieza y filo. Mientras mejor sean estos implementos, mayores cuidados serán necesarios, de esta manera siempre estarán en óptimas condiciones y entregarán lo mejor de ellos.

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Una opción muy buena son los afiladores de mango de dos tiempos. Usualmente son de hojas de carburo, tungsteno y/o cerámica, son muy compactos y tienen dos ranuras para el proceso de afilado. Primero debes pasarlo por la ranura más grande, que hará un proceso más general, y luego debes usar la ranura pequeña, que será la que trabaje al detalle el nuevo filo de tu cuchillo.

Un implemento que encontrarás en muchas cocinas es la chaira. Si buscas una forma más tradicional para devolver su funcionalidad a los cuchillos, este elemento es ideal. La chaira debe quedar mirando hacia arriba y luego deberás pasar el cuchillo en un ángulo de 20 grados por arriba y por abajo hasta lograr el filo deseado.

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Las piedras de agua son otro método muy profesional. Tendrás que humedecer la piedra, luego posarla en su soporte y asegurar que no se resbale ni se seque. Deberás pasar el cuchillo en un ángulo de unos 20 a 25 grados y moverlo de arriba abajo o tipo abanico abarcando todo el filo. Es recomendable usar más de una piedra, con distintas porosidades, comenzando por la de mayor y continuar con las más suaves. Tal como el afilador de dos tiempos.

Recuerda extremar los cuidados al momento de afilar, y evitar aquellos métodos que te parezcan difíciles.

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